Blog

  • Lo que aprendí viendo “Jay Kelly”

    Hola a todos! espero estén muy bien.

    Spoiler alert!

    Ayer vi una película «Jay Kelly» protagonizada por Adam Sandler y George Clooney, ambos íconos, además del gran elenco.
    Me sentí identificado, en algunos aspectos.

    Como nota al margen: me gustó mucho que hayan nombrado a «Robert de Niro» entre sus diálogos. Como enseñando que el artista, en realidad o a veces, no trasciende por sus obras, sino por los recuerdos que tengan las personas sobre ellas. O mejor dicho: por su interpretación.
    Y en este caso particular, se mezcla con admiración a un colega — que lo dió todo, también.

    Personalmente, me he planteado la idea de ser actor algún día, pero son de esas cosas que te dicen y te meten en la mente: “vos podrías ser actor algún día, llegarías a Hollywood.”
    Pero, ¿realmente quiero ir yo a Hollywood? Hoy no.

    Reflexión en pausa: Ya tengo una profesión y me gusta mucho.
    Pero mi mente se pone juguetona.


    Aprendí de esta película muchas cosas, por ejemplo:

    • Que en el éxito también hay soledad.
    • Que uno puede estar rodeado de gente, pero sentirse solo e incomprendido. Yo me he sentido así una infinidad de veces.
    • Que a veces uno, por ser tan bueno, generoso y cortés, te pueden llegar a destratar. Porque ven la realidad de otra manera. Y también se puede aprender de ello. Y me ha pasado también a mí, pero supe manejarlo sin violencia.
    • Pienso que todo profesional, de diversas áreas, también se puede sentir identificado. Dependerá de su nivel de consciencia.
    • Aprendí que por más que uno ame un trabajo o una obra, puede llegar el momento en que uno se aparte de ella. Aún no sé si ese es mi caso o no.
    • Que las personas y relaciones, cuando crecen, deben ser protegidas y cuidadas.
    • Que también otras personas buscan ese momento de reconocimiento integrador “en la Toscana” italiana.
    • Para los que son padres, también: que por más esfuerzo que hagan en alinearse con los intereses de sus hijos, la gratitud no siempre aparece en el momento. Pero todo llega con el tiempo. A mí me pasó: con los años aprendí a reconocer a mis padres
    • Y que uno puede ser “rey” sin ir a Italia o a Hollywood. Simplemente estando donde uno mejor pueda estar.

    Y para finalizar lo obvio:
    “Ser uno mismo” también cuesta mucho, y pienso que es un buen anhelo a perseguir.

    Lo digo así porque, en el estilo de vida que a veces elegimos, ser uno mismo puede llegar a ser un lujo que pocos se pueden permitir.



    Escrito por JuanmaWeb

    Mis redes y proyectos